En Quito, basta mirar a los valles un sábado en la mañana para notar que la ciudad no se detiene: nuevas torres, urbanizaciones en los valles, carteles de “se vende” y familias recorriendo proyectos. Al mismo tiempo, los titulares hablan de precios que se ajustan, tasas de interés cambiantes y cientos de viviendas nuevas aún sin comprador. En medio de estas señales mixtas, entender la demanda inmobiliaria residencial en Quito se vuelve clave para tomar decisiones inteligentes, tanto si deseas comprar o invertir. ¿Quieres conocer más? Continúa leyendo.
¿Qué es la demanda inmobiliaria residencial en Quito?
En términos sencillos, la demanda inmobiliaria es la cantidad de viviendas que las personas están dispuestas y en capacidad de comprar o arrendar, a ciertos precios y en un período determinado.

En Quito, esa demanda inmobiliaria se refleja en:
- Cuántas personas buscan casa o departamento en portales y redes.
- Cuánto tiempo permanece una propiedad publicada antes de venderse.
- Qué zonas concentran más consultas y visitas.
- Cuáles proyectos se agotan rápido y cuáles se quedan “congelados”.
Un estudio reciente basado en datos de Plusvalía sobre la demanda inmobiliaria muestra que, en la capital, el 60 % de las búsquedas corresponde a compra y el 40 % a arriendo, y que los departamentos concentran alrededor del 35 % de la demanda.
Es decir, el interés por adquirir vivienda propia sigue vivo, pero es mucho más selectivo que hace unos años.
Quito hoy: una ciudad que crece y se reconfigura
Antes, hablar de Quito era pensar en unas cuantas parroquias tradicionales alrededor del Centro Histórico. Hoy, la ciudad se extiende, se eleva en nuevas torres y se despliega hacia los valles como Cumbayá, mientras sus habitantes cambian la forma en que quieren vivir.
Este crecimiento no es solo físico: también se transforma la composición de los hogares, las edades, los proyectos de vida y las expectativas sobre la vivienda. Ahí es donde la demanda inmobiliaria residencial empieza a tomar forma concreta.
Crecimiento poblacional y nuevos hogares
El Distrito Metropolitano de Quito supera los 2,67 millones de habitantes, distribuidos entre parroquias urbanas y rurales, según resultados del Censo 2022.
Ese crecimiento se traduce en:
- Jóvenes que se independizan del hogar familiar.
- Parejas que buscan su primera vivienda propia.
- Familias que migran desde otras provincias o países.
- Personas que optan por vivir solas en zonas céntricas.
Cada uno de estos perfiles configura una parte de la demanda inmobiliaria residencial. No es lo mismo diseñar para una pareja joven del centro-norte que para una familia que se muda a los valles buscando más espacio y áreas verdes.
Déficit y calidad de vivienda
Informes recientes de “Quito Cómo Vamos” señalan que una parte importante de las viviendas de la capital requiere mejoramiento, lo que revela un déficit cualitativo, no solo faltan unidades, también se necesita renovar y adaptar las existentes para estándares de habitabilidad actuales.
En paralelo, estudios nacionales sobre déficit habitacional diferencian entre:
- Viviendas irrecuperables (déficit cuantitativo): deben ser reemplazadas.
- Viviendas recuperables (déficit cualitativo): requieren mejoramiento estructural, ampliación o servicios.
Todo esto alimenta una demanda que no solo busca “un techo”, sino mejor ubicación, mejor diseño y mejor calidad constructiva.

Factores que hoy impulsan o frenan la demanda en Quito
Cuando miramos la demanda inmobiliaria en Quito, no basta con contar cuántas personas buscan casa o departamento, existen aspectos concretos que aceleran o frenan esas decisiones. Te contamos las principales.
1. Economía familiar, precios y acceso al crédito
La capacidad de pago es el corazón de la demanda inmobiliaria. Cuando los ingresos son relativamente estables y el crédito hipotecario es accesible, más familias se animan a transformar el arriendo en cuota.
En Quito, los reportes basados en el Índice Plusvalía muestran una caída histórica en el precio medio de la vivienda, de hecho, en junio de 2024 el precio promedio se ubicó cerca de los 1.210 USD/m², con una disminución acumulada desde 2017.
Para el comprador, esto puede significar:
- Mayor margen para negociar.
- Posibilidad de acceder a zonas que antes estaban fuera de presupuesto.
Para el desarrollador:
- Necesidad de ajustar productos y amenidades al poder adquisitivo real.
- Más presión por diferenciarse en diseño, calidad y propuesta de valor.
2. Stock de vivienda nueva y velocidad de venta
La oferta de proyectos nuevos también condiciona el comportamiento de la demanda. Informes del mercado mencionan que Quito mantiene miles de viviendas nuevas disponibles, con variaciones según la zona y el segmento: medio, medio-alto y alto.
Es decir, cuando hay mucho stock similar, el comprador compara más y exige más, los proyectos que entienden mejor la demanda se venden más rápido y sin descuentos agresivos y por último los que se desconectan de la realidad de precios y preferencias terminan ajustando sobre la marcha.
3. Qué tipo de vivienda se busca en Quito
De acuerdo con análisis recientes sobre la demanda inmobiliaria:
El 60 % de las búsquedas en Quito es para compra y el 40 % para arriendo y los departamentos concentran el 35 % de la demanda, por encima de casas y suites, según el diario Primicias. Si buscas tu nuevo hogar, puedes revisar nuestros proyectos de casas y departamentos aquí.
Detrás de esos porcentajes hay comportamientos claros:
- Los profesionales y parejas jóvenes prefieren departamentos bien ubicados en el centro-norte y centro-sur, cerca de servicios y transporte.
- Las familias que se inclinan por casas en los valles de Cumbayá y Los Chillos buscan clima, espacio y áreas verdes.
- Los inversionistas priorizan tipologías fáciles de arrendar como departamentos de 1–2 dormitorios en parroquias con buena conectividad.
4. Ubicación, movilidad y percepción de seguridad
En Quito, la ubicación es mucho más que un punto en el mapa, ya que la percepción de seguridad, la calidad del espacio público y la conectividad pesan tanto como el metraje.
Elementos que marcan diferencia en la demanda:
- Acceso directo a avenidas como Simón Bolívar, Ruta Viva, 6 de Diciembre y América.
- Proximidad a colegios, universidades, centros comerciales y de salud.
- Presencia de parques, veredas amplias e iluminación adecuada.
Los proyectos que encajan con estos criterios suelen sostener mejor su valor y registrar mayor interés, aún en ciclos de ajuste.
5. Nuevos estilos de vida: teletrabajo, amenities y sostenibilidad
Sin duda, los últimos años han acelerado el mercado inmobiliario y los cambios en la forma de vivir y trabajar. Hoy, la demanda inmobiliaria en Quito se inclina por viviendas que:
- Ofrecen espacios flexibles, de un dormitorio que puede ser estudio o home office.
- Aprovechan al máximo la iluminación natural y las vistas.
- Incluyen áreas comunes funcionales como coworking, gimnasio, salones comunales y terrazas.
- Incorporan criterios de eficiencia energética y sostenibilidad, tanto por convicción como por ahorro en el tiempo
¿Qué priorizan hoy las familias quiteñas?
Más allá de los indicadores de demanda inmobiliaria, la decisión de compra se toma en familia, con conversaciones y prioridades muy concretas.
Ubicación que funcione todos los días
- Menos horas en tráfico, más tiempo en casa.
- Conexión equilibrada entre trabajo, estudios y vida social.
- Sensación de comunidad: servicios cercanos, rutas conocidas, espacios para caminar.
Distribución y diseño interior
- Cocinas integradas al área social, que invitan a compartir.
- Dormitorios bien proporcionados y con almacenamiento suficiente.
- Baños funcionales y bien ventilados.
- Espacios versátiles que puedan adaptarse con el tiempo.
Entorno y comunidad
- Urbanizaciones y edificios con áreas verdes reales (no solo en el plano).
- Juegos infantiles, zonas de descanso y puntos de encuentro entre vecinos.
- Normas de convivencia claras y una administración que cuide las áreas comunes.
Calidad percibida y detalles
- Materiales resistentes al uso cotidiano y al clima de Quito.
- Terminaciones prolijas, sin “sorpresas” al hacer la entrega.
- Un lenguaje arquitectónico coherente con el entorno: luz, vistas, pendiente del terreno.
Claves para leer la demanda inmobiliaria en Quito

Leer la demanda inmobiliaria en Quito no es sólo asunto de estadísticas: es una herramienta práctica para tomar mejores decisiones.
Tanto compradores e inversionistas como desarrolladores y promotores necesitan interpretar qué está pasando en la ciudad, qué proyectos conectan de verdad con las personas y dónde hay oportunidades sólidas a futuro.
Para compradores e inversionistas
- No mirar solo el precio por m²: considerar calidad, entorno, proyección de la zona y costos de mantenimiento.
- Usar los datos a favor: índices de precios por parroquia, reportes de oferta y demanda, niveles de arriendo promedio.
- Definir prioridades antes de buscar: ubicación, tamaño, número de habitaciones, amenities imprescindibles.
- Pensar a largo plazo: un buen proyecto combina calidad de vida hoy con valor de reventa mañana.
Al final, hablar de demanda inmobiliaria en Quito es hablar de personas: de jóvenes que buscan su primer departamento, de familias que sueñan con más espacio y luz, de inversionistas que quieren tomar decisiones con datos, no solo por intuición. Detrás de cada dato hay una historia, un proyecto de vida y una forma distinta de imaginar la ciudad.Si estás en ese momento de decidir dónde vivir o dónde invertir, mirar la demanda te da una brújula más clara: te ayuda a entender qué zonas crecen, qué tipos de vivienda se valorizan mejor y qué atributos realmente marcan diferencia en el día a día. ¿Quieres dar el siguiente paso? Agenda una cita con nosotros. Nosotros te ayudamos a encontrar el hogar ideal para ti y tu familia.


